
Es dificil reseñar un concierto hablando desde la primera persona. Pero la primera presentacion de Jennifer Lopez vale la pena que, al menos por un par de parrafos, se haga el ejercicio. ¿Por que? La respuesta esta no en el espectaculo de la chica del Bronx, sino en las horas previas al show. Una tormenta que parecia eterna nos dio la bienvenida a la Universidad Simon Bolivar -la mas grande que recordamos el grupo de periodistas convocados-. El agua, compañera de velada, comenzo a poner las cosas dificiles al impedirnos bajar del transporte debido a la fuerza del aguacero.


Pero eso era solo el comienzo: rios (literalmente rios) de agua marron colmaban los accesos, impedian el paso a los baños y, finalmente, anegaron los puestos de comida, dejando sin bocadillos calientes a los espectadores. Tal era la magnitud de los charcos que, a mitad de concierto, muchos decidimos sacarnos medias y zapatos para ganar un poquito de calor. Esto retraso la puesta en escena de la artista, prevista inicialmente para las 8, postergada una hora y finalmente concretada a las 10:34 de la noche caraqueña, luego de secar dos veces el escenario.
De patito feo a cisne

Desde el camerino decian que J-Lo estaba triste. Triste porque el inicio de su gira estaba empañado por una tormenta. En las redes sociales se rumoraba cancelaciones y los asistentes (que se sospechaba serian pocos y terminaron siendo una cantidad aceptable para el recinto y las condiciones climaticas) buscaban desesperados un refugio. Al punto que muchos llegaron a encerrarse en los baños para evitar el aguacero. Cuando comenzo a amainar, se escucho un mensaje del backstage: Jennifer dice que si la gente se quedo ella va a dar un show. Y asi lo hizo.
Ataviada con un conjunto plateado y zapatos de goma (no tacones, como usualmente calza), J-Lo comenzo su periplo musical con Get Right. Hola Caracas. Aca estamos con un poco de lluvia. Nos querian cancelar, pero no, no, fueron las primeras palabras de la mujer mas poderosa del mundo segun Forbes. Luego paso a darnos un paseo por sus años del Bronx con un medley de I™m real, All I have, Feeling So Good, Ain´t it Funny y la popular Jenny From the block.
Con la lluvia aun compañera, la tarima decubierta que trajo la artista aun no era protagonista. Un video sobre el amor, eso de lo que me gusta canta, trajo luego de vuelta a una Jennifer Lopez ataviada en un larguisimo y bellisimo traje rojo, diseñado para la gira por Zuhair Murad, para cantar una version acustica de su primer hit, If you had my love. A la tonada siguieron Until it beats no more, Que Hiciste y I™m alive. En la segunda, Lopez salio a darle la bienvenida a su publico en la pasarela descubierta. No importo que se mojara el vestido, ella queria estar alli.
Otro cambio, pero de genero, surgio a mitad de camino. Eran los puertorriqueños Wisin y Yandel que comenzaron cantando los mejores exitos de su historia musical. Rakata y Maor que yo sonaron antes de que JLo, ahora con una version mucho mas corta del traje rojo, se les uniera para cantar Follow the Leader.
El espectaculo termnio apenas una hora y ocho minutos despues de comenzado, pasando por Let™s get Loud y un Pitbull virtual en On the Floor. Esta resbaloso, slippery, pero estoy dando todo para bailar, comento la diva, que en realidad dio el cien por ciento. No doblo ni una nota y demostro que es una de las mejores bailarinas de la escena pop. Incluso tuvo chance de mostrar los dotes de su actual pareja y coreografo de la gira, Casper Smart, con quien hizo un pequeño solo en On the Floor. Un espectaculo dificil de juzgar por el clima y sus estragos tanto en el humor de los asistentes como en los cambios que produjo en el setlist de la artista. Sin embargo, corazon no le falto.



















