
Mucha electronica, pero de la vieja escuela. Puros samplers, discos de vinilo y Cd™s, y nada de computadoras. Eso le basto al Dj frances Bob Sinclar en su primer concierto en Venezuela, que se llevo a cabo el pasado jueves en el salon plaza real del Hotel Eurobuilding, donde se dieron cita unas 1.000 personas engalanadas con tacones, franelas de lentejuelas, camisas de vestir y cabellos alisados y engominados, como si fueran a una rumba de viernes por la noche en el local del momento. Antes de la llegada del pinchadiscos galo, cuya musica ha sido bautizada comofrench touch, la noche fue amenizada desde las 9:00 p.m. por dos Dj´ s venezolanos: Ben Armas y Oscar Leal, quienes se encargaron de mezclar canciones de Rihanna, Madonna y Adele, entre otras pistas que se pasearon entre el dance y el house, y provocaron que algunas mujeres ya tuvieran los tacones en mano antes de que fueran las 11:20 p.m., hora en la Sinclar se hizo cargo del lugar. Para empezar, el disc-jockey exclamo en un perfecto español: ¡Buenas noches, Venezuela!, e inmediatamente exigio aplausos y pincho la primera mezcla. Fue asi que durante 10 minutos todos se comportaron como si estuvieran en un concierto de pop: celular o camara en mano, sin moverse, para contemplar y grabar al invitado. Pero poco duraron los cuerpos estaticos. Basto que la consigna se repitiera una y otra vez,Bob Sinclar is in the house (Bob Sinclar esta en la casa), para que todos empezaran a bailar freneticamente. De los 21 discos que ha grabado el Dj nacido en la comuna francesa Douarnenez, escogio casi 30 sencillos para mantener activo el animo de los presentes durante dos horas y media de show. Fue Sound of freedom la cancion que sin duda alguna estremecio tanto a jovenes y adultos, que no pudieron resistirse a la descarga electronica y entonaron a coro el tema perteneciente al disco Soundz of freedom: My ultimate summer of love(2007). Y continuo con otros de sus grandes sencillos; The ghetto, The beat goes on, Messe pour les temps y Feelin™ good, de la decada de los noventa, tiempos en que se hacia llamar The mighty bop (El maravilloso Bop). Ni un solo minuto disminuyo la energia del entrepreneur, quien se valio hasta de una coreografia de gritos -a Sinclair le bastaba lanzar primero un wow, y luego unlalalalala para que su publico lo repitiera como si de un eco se tratara- para que nadie dejara de bailar. Sin contar que nunca dejo de batir su larga y despeinada melena. Here is the deal. I dont™ care, I™m here whith Bob Sinclar (Este es el trato, no me importa, yo estoy aqui con Bob Sinclar), fue una de las frases que solto y aprovecho para hacer otra de sus mezclas, como la del tema Seven nation army,de White Stripes; una interesante y simpatica version electronica de Another brick in the wall, de Pink Floyd. Y hasta una interpretacion en beats de Rolling in the deep, de la cantante britanica Adele. No dejo por fuera Love generation y World, hold on, las dos mezclas a las que Bob Sinclar le debe el exito mundial. Y el gran cierre lo hizo con uno de los exitos de su tocayo, Bob Marley: Jamming. Lo del jueves fue una gran rumba con toque frances.

















